Y de pronto apareció la segunda publicación de Nadaísmo 70.
Esta ya no sería como la primera publicación, donde se veía que los Nadaístas querían plantar su pie firme al empezar la década de los 70 y hacerle saber al mundo que el Nadaísmo todavía seguía presente. Para mi la primera edición fue más pura en el sentido de que era la manifestación de un resumen, de un “hemos dicho!”.
Ya en estas siguientes publicaciones la revista se vuelve como una revista ‘de verdad”, con publicidad pagada, cartas de los lectores y una intención de seguir diciendo, de seguir expresando, opinando y compartiendo. Estas publicaciones que siguen fueron el fin de de un ciclo Nadaísta comandado por Gonzalo Arango a pocos años de su partida física.
























































